Los bienes y servicios ambientales han sido y siguen siendo utilizados por el hombre para satisfacer sus necesidades, aunque es de sobra conocida su limitación valorativa. Estos bienes y servicios se han valorado tradicionalmente teniendo en cuenta aquellos aspectos que únicamente responden a su comportamiento en el mercado, es decir, aquellos a los que se les asigna un valor monetario basado en la oferta y la demanda. Pero también, hay una parte que carece de mercado y que, por tanto, es necesario valorar a través de técnicas que nos permitan una aproximación a su valor.

Con los métodos empleados habitualmente en la valoración tradicional de activos ambientales, tratamos de determinar el citado valor a partir de la observación de mercados reales relacionados con el recurso natural -métodos indirectos- o a partir de la obtención directa de las preferencias personales -métodos directos-. Atendiendo a su clasificación, indirectos vs directos, los más empleados son los siguientes:

1. Métodos indirectos o de preferencias reveladas

Asignaremos valor a un bien analizando el comportamiento de las personas en mercados de bienes con el que el recurso a valorar está relacionado. Los principales son:

  • Método del coste del viaje: Consideraremos que el coste que le genera a un individuo visitar un determinado espacio natural es una aproximación al precio de la actividad recreativa en el área y el número de visitas el equivalente a la demanda de dicha actividad. Relacionando el número de visitas con el coste del desplazamiento obtendríamos el valor del bien de uso recreativos.
  • Método del precio hedónico: Valoramos un bien o servicio heterogéneo en función de sus atributos o características, en los que puede descomponerse.
  • Método de los costes evitados o inducidos: Valoraremos un bien o servicio que no se comercializa en el mercado, pero que sí está relacionado con un bien que tiene presencia en el mercado y que por tanto tiene un precio. Los costos de evitar que se produzcan daños en el medio ambiente generan estimaciones acerca de su valor.

2. Métodos directos o de preferencias declaradas:

Simularemos mercados para aquellos bienes que no lo tienen.

  • Método de valoración contingente: Partiremos de la creación de un mercado artificial o hipotético para los bienes carentes de mercado, y realizaremos encuestas a los consumidores potenciales para conocer el montante económico que estarían dispuestos a pagar por un beneficio o a recibir a modo de compensación por tolerar un coste.

Puedes descargar el trabajo completo en la web del VIII Congreso Ibérico de Agroingeniería: “Retos de la Agricultura Mediterránea” ,celebrado en Algorfa-Orihuela, del 1 al 3 de junio de 2015. En artículo se describen los fundamentos de los métodos de valoración, su ámbito de aplicación y sus bondades y limitaciones. Además, se fectúa una revisión de los distintos estudios donde se han aplicado.

 

 

Amparo Melián

Amparo Melián
Dra. Ingeniera Agrónoma
Profesora de Economía de la Empresa y de Análisis de inversiones y proyectos
Máster en Dirección de Cooperativas
Desarrolla su labor docente e investigadora en la Escuela Politécnica Superior de Orihuela, en el Departamento de Economía Agroambiental
Contacto: amparo.melian@umh.es